lunes, 2 de mayo de 2011

FORASTERA (y otros textos)





FORASTERA



Confundida en latitudes desconocidas, escudriña,
palpa desesperada el entorno, sofocante,
intempestivo,


¡qué extraños parajes!
¡qué desconcierto!


colores y formas des-agradables, toscas imágenes
desplazan
suburbios secos, estériles


no hay puentes vinculantes, desquiciados letargos
des-bordan el espíritu hilos negros
y las palabras en silencio guardan
penas en el viento
y de tanto en tanto horroriza cómo lo hace
la quietud del alma ausente


nada en estos páramos me detiene.


Ruth Ana López Calderón
02-05-2011



-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------





DESPIERTA



El frío golpea la copa de los árboles,
la ciudad amanece sumida en múltiples congojas,
deshecha en laberintos grises


voces de motores viejos y torpes
comienzan a poblar el silencio,
y las luces opacas alumbran
pocos
deambulantes, ensimismados,
encadenados a sus propias voces,
negados a ver, paseando,
más allá de las narices


los minutos lentan
presurosos,
impunes al dolor o al miedo,
a la soberbia,
o a la deshonra,


cuerpos vestidos de cashemir y calzados
cuerpos semidesnudos,
cercenados por el gélido
aliento de noches desamparos
y almas bailan en su propio espejo
fétidas
y almas bailan en llanto,
los extremos, los opuestos necesarios,
y los medios cabizbajos, atrapan
en sádico mutismo,


y nos jactamos, y nos jactamos
de ser lo que no somos.


Ruth Ana López Calderón

04-05-2011















----------------------------------------------------------------------------------------------------------------






EN LA RUTA





Perdido el rumbo trotas
en cualquiera esperanza,
dando tumbos, olfateando lugares desconocidos,
sangran tus patas
y aúllas a la luna, que yace escondida tras nubes negras


Solo y con el pelaje enmarañado
contemplas desde lo alto de la loma,
donde te descansas,
donde curas heridas profundas,
alejado de la jauría


si acaso a lo lejos divisas
algo que sacie el hambre
algo que abrigue ansias de alcanzar la carne
en noches estrelladas,


y tus ojos brillan en la soledad de lo oscuro,


preñada de olores
preñada de imágenes imborrables,
inquietantes,
buscas refugio


y tu corazón de fiera joven se sacude.



Ruth Ana López Calderón

03-05-2011





------------------------------------------------------------------------------------------------------------------