martes, 29 de marzo de 2011

EL JINETE



Inquietas llamas entibian la noche
bajo el árbol que mece sus ramas,
y abanica sueños de temple recio

desnudo pecho, viril,
vaquero azul desgastado
y las botas puestas
listas a proseguir
melodía de grillos
y chicharras,
aullido lejano
de lobo joven,
desgarran la quietud
alborotada,
y el potro negro
descansa una pata

horas  intranquilas, serenamente
hacen paso de cabalgata,
y las chispas bailan
sobre las brasas,
y levantan humo
y aroman de sándalo
la alborada

el sombrero cubre la cara
y los pensamientos
despliegan alas
y vuelan, vuelan

a sonrisas de distancia,
donde la promesa diferente
de otra vida, llama

09-03-2011



EL LAGO DE LOS CISNES MUERTOS



Blanco tutú
bordado de sueños rotos,
triste desfallece
en el cajón del olvido,
ahí en el fondo
donde hace nido el abandono
donde los aplausos son gemidos
y las luces del escenario
no iluminan

las zapatillas
sofocadas con los lazos
que estrangulan
y matan los pliés
y los relevés, matan

y del cuerpo la espiga
ya no baila con el viento
el telón de telarañas,

y la bailarina
una momia sepulta
en polvo radioactivo.

16-03-2011

DE MITOS Y LEYENDAS (dos textos)



MITOS Y LEYENDAS


Pequeños pies
caminan el sendero de tierra húmeda
que circunda el platanal


cae la tarde
los pájaros se retiran
a las copas de los árboles
y el murmullo del río acaricia
la yerba mojada


el misterio respira en los cañaverales,
justo ahí, en el recodo, donde plantas
de tuna y duraznos, anuncian el principio
de la sombra, los mitos
y leyendas erizan la piel


los inocentes ojos
buscan un pedazo de cielo,
entre gigantes hojas trenzadas como techo, verdoso
y siniestro
y racimos de bananos cuelgan obtusos,
pasos detenidos, el temor los hace rápidos,
miradas hacia atrás constantes,
y sentirse perseguida
y el terror mueve los pasos


es noche, el viento viene de lejos,
una piedra rompe el silencio


y rápido es veloz
y el corazón late, misterioso,
como el duende lanza piedras
y la niña que deambula sola, huye,
corre a casa con el sabor de vivir
la mejor de las hazañas


una voz familiar, interrumpe
el mágico momento
-a lavarse las manos, la cena está servida-
y la noche bordea la estancia


en el bosque, plagado de leyendas
los duendes bailan.



25-03-2011

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DE AVENTURA



El tropel de caballos
acompaña sonidos del monte,

pláticas
y risas avanzan alazanes ensillados

y la brisa, mezcla de aromas,
eucaliptos al viento, naranjos en flor
y tierra húmeda,
embriagan la libertad del alma
que flota en hipnótico paisaje

el tropel: pasos, lentos
cautelosos,
sendero estrecho adelante
y el murmullo de las aguas canta,
acogiendo el renuevo de lo único
y primero



en las alforjas
charque , tabaco, galones de agua
y chicha
para los peones, el olor de los tamales
seduce acampar bajo la sombra de un árbol

los caballos descansan
mueven sus colas
espantando moscas que vuelven al ataque

al costado, mantel tendido sobre la hierba,

la hora de comer
y la charla de sobretierra, amena,
plagada de hazañas

y el sonido de una guitarra criolla
espanta soledades y penas



nuevamente el tropel cuesta abajo,
a lo lejos
alolejos un extenso manto plateado
encandila los ojos



y el murmullo se hace profundo,
penetra el asombro
la belleza deslumbra
hechiza
briosos, los caballos cruzan el vado,
serenos, relatan historias de caza,



sólo la niña enmudece

tiembla como hoja

siente la corriente que arrastra

cierra los ojos

siente el agua jalando los pies, las pantorrillas

sólo ve la cabeza del caballo

las orejas que giran de lado a lado,

los relinchos, voces que tranquilizan

y el sordo alarido del agua



Y el corazón de la niña late desbocado,
desesperada mira al frente
advierte la orilla como promesa cercana

las lágrimas se van con el río
a tierras lejanas



en la otra banda, el miedo atroz se torna alegría
y de nuevo el tropel avanza por el camino ancho,

las charlas amenas han vuelto, la niña ríe,



no sabe que adelante, esperan otros vados.



Ruth Ana López Calderón

04-04-2011



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DELIRIO








DELIRIO


Los ojos siguen tus huellas,
la sonrisa, la sombra de tu alegría
y las lágrimas, ¡Sí!, las lágrimas,
humedecen las ansias del corazón que late,
el deseo de tenerte
y remontar distancias,
y elevar el cuerpo inerte, sobre valles,
y montañas
y llegar a ti


contemplar tus bellos ojos negros,
sumergir en ellos, lo que queda de vida,
y desplazar el espíritu en las profundidades de tu alma,
y acariciar tu rostro, ese rostro amado,
sentir el calor de tu piel quemando mis deseos,
y el sabor de tus labios,
Oh!,tus labios que tanto anhelo

y dormir en tu lecho, el sueño eterno






DELIRIO II


Veo tu imagen alada entrar por la ventana,
reconozco tu rostro, tu cuerpo,
mas no tus alas
-seguro, es un delirio-
tal vez tenga fiebre, no, no la tengo,
y siento un enorme frío,
y te acercas
y en tus alas envuelves mi esqueleto,
recitas versos, tu sonrisa acaricia mi embeleso,
y la muerte baila alrededor
y canta canciones de cuna

pesados los ojos, helados los huesos en el calor de tus alas,
mi corazón arde en el sepulcro de tu aliento






DELIRIO III


Las cenizas yacen esparcidas
no veo tu rostro, todo es niebla espesa,
a lo lejos un murmullo

la imagen tiembla
no hay recuerdos en la memoria,
y desplazarse a ciegas, entre los secretos
oscuros de un agujero que flota,
y de pronto:  ¡resplandecen las tinieblas!
...el último latido, el último segundo

las cenizas yacen esparcidas






DELIRIO IV


Transcurre un instante sin tiempo
el esqueleto yace acurrucado
en el vacío de la conciencia sin nombre
y los estertores gimen
y la oscuridad busca desesperada,
la tibieza alada, esa que quedó presa,
en el fragmento del último latido, ¡Sí!
del último vestigio luminoso de amor

y recuerdo en el corazón

un lugar sin espacio
acurrucado el esqueleto
perdido en la bitácora etérea,
llora lágrimas que bañan los astros
y transgreden la lógica
del espacio sin tiempo
y del durar sin espacio

y caen, delicadas, quejumbrosas,
fundidas con la lluvia
tocan los cristales de tu ventana
y en un descuido, algunas rozan tus mejillas

y otras te usurpan un beso