jueves, 31 de marzo de 2011

TEJO



TEJO


Tejo con amor y esmero
el capullo,
cuido la fragilidad que lo envuelve,
de las tempestades, de los tropiezos,
y contemplo
el pródigo milagro de la vida
plasmada en un instante

células que respiran
y crecen,
expanden
la inexplicable maravilla de la humanidad,
contenida en delicada cápsula
que germina
                      y florece

los ojos buscan el resplandor de la dicha

meses de dulce agonía
peinan las ilusiones
con sueños,
acaricio conmovida
la redondez del vientre
perplejo

nombres que van
y que vienen,
interrogantes
y miedos

y si es varón?
y si es niña?
y si le falta algún dedo?

extrañas sensaciones

de temor y coraje invaden el ser
por momentos

tejo ajuares

con hilos de esperanza
mientras imagino su rostro,
enmarcado en halo de dulzura y misterio

y llega el día,
sale al mundo
tan sólo con el manto,
mezcla
de sangre
y placenta:

y el dolor de ambos
desgarrando

sus vivencias
y la carne,

el sudor del cuerpo
exhala
la horrorosa belleza del momento

luego,
lo más ansiado:

sentir su fortaleza
a través del primer llanto,

el que cruza las fronteras
de los temores
y se hace dueño absoluto de mis cuidados;

y verlo
pequeño e indefenso
con el único anhelo
de capturar el pecho
y beber su alimento

la serenidad
como testigo
ver que está
completo,

y las interrogantes
desvanecen;

sólo quedamos

él y yo fundidos
en abrazo incondicional,
que no borrará el tiempo

y la esperanza, las ilusiones,
los sueños
danzan
                entre las sábanas

su cuerpo y el mío

Ruth Ana López Calderón

20-02-2011