TRECE AÑOS
abandonados por la luz
opaca tu presencia,
en el manto que un día te apartó
de mí
cada día más opaca.
Reclina en el regazo,
siento vívidos tus labioscomo si aún carne y saliva
entibiando la hondonada de mi ser?
ya no es eso.
Ojos y manos, incendian
de mi piel el terciopeloy el calor hasta los huesos,
donde te siento una y otra vez
y una y otra vez me digo
estás chiflada.
Cuerpo con cuerpo jadeo
alma con alma el llanto,ya no somos uno tú y yo.
Absorbidos alientos
ya no continúan hasta el fin.Trece de plata fríos,
abandonados por la luzcada día más opaca.
Ruth Ana López Calderón
04-02-2011

