jueves, 31 de marzo de 2011

DESPEDIDA




El cristal empañado
separa a la madre de la hija
a la hija de la madre

mirar sin querer ver
lo que se palpa en el aire,
sentir sin querer
dos corazones quebrados,
y el silencio
abraza el instante

la mano se extiende
cálida, doliente,
vano intento
por retener el tiempo,
y evitar la partida

la tarde cae pesada,
el chupetín
va de mano en mano:
mano de madre
obsequia la dulce envoltura
el corazón, los sentimientos;
mano de hija
devuelve el obsequio,
como consuelo para la madre

las dos almas se arrugan
y el motor del bus como trueno
rompe el momento,
los inocentes ojos
quedan estampados
en el reflejo de las lágrimas,
deslizadas
por mejillas tristes

las manos se separan
como el cordón umbilical
cortado en el nacimiento,
heridas sangrantes
en ambos extremos;
tal vez las cure el tiempo
y en la memoria
queda preso,
el recuerdo de aquella despedida

16-02-2011