Blanco tutú
bordado de sueños rotos,
triste desfallece
en el cajón del olvido,
ahí en el fondo
donde hace nido el abandono
donde los aplausos son gemidos
y las luces del escenario
no iluminan
las zapatillas
sofocadas con los lazos
que estrangulan
y matan los pliés
y los relevés, matan
y del cuerpo la espiga
ya no baila con el viento
el telón de telarañas,
y la bailarina
una momia sepulta
en polvo radioactivo.
16-03-2011
