sábado, 2 de abril de 2011

LA GUITARRA



LA VIDA, EL VINO Y LAS MUJERES


Abro los ojos
perezosos
rayos de luz iluminan un rostro
ajeno
cuerpo desnudo al mío
desmoronado,

botellas vacías, dos vasos,
ropa abandonada en el piso,
y en mi boca el dejo del vino
y los recuerdos fragmentados desfilan mi memoria

Oh! los placeres de la vida
y los pensamientos, hacen estragos

reposa en una esquina
mi fiel -la guitarra-

cuántas noches compartidas
el vino, las mujeres y la melodía de tus cuerdas,

y la vida pasa de puntillas para no interrumpir,

el sueño en el que vivo etílico
el sueño en el que etílico muero

el movimiento de las caderas
su estrecha cintura,
los cabellos enredados en mis dedos,
espantan pensamientos filosóficos

y sigo el curso,

perdido del placer con una extraña,
Oh! los placeres de la vida

levanto mi cuerpo aún tenebroso,
pasos en premura a la cocina

y la silueta de una botella
encandila los ojos
y en el alma una sonrisa queda,

bebo despacio,
capturo el instante de uvas maduras,
y el viñedo de lujuria en pos de vendimias
-paladar agradecido-

y la embriaguez idílica del momento
estremece mi espíritu.



Ruth Ana López Calderón

19-03-2011