PLEGARIAS
La magnificencia de lo desconocido
hinca las rodillas
sollozan
y el milagro del perdón,
y el alma aferra
a la etérea idea
como el día a la luz del sol
miles de plegarias
sembradas en la arena,
y lágrimas riegan
y los ojos esperan
y el corazón desangra
una ilusión cotidiana
ingenuo,
estúpido esqueleto,
arrastra sus huesos enfermos,
terrenos baldíos donde el alma se pierde,
en la oscuridad del tiempo
las orgías
las orgías de la vida
y el pasado y sus dulzuras
y las suyas enmudecen
la conciencia que sumisa
baja la cabeza,
el encanto llega, temerosa,
y de las manos cae
un rosario desgastado,
con Misterios
con Aves Marías,
cansados
de tanto ser nombrados tanto
en lo conocido del murmullo
como el sol en la luz del día.
Ruth Ana López Calderón
22-02-2011

