LA ALCOBA
La alcoba palpita
entre cortinajesy lienzos, y oleos, y jarrones
desbordado de orquídeas y como sombra
el reloj antiguo roba minutos preciosos al sueño
y la piel se adivina entre encajes
resbalan lentos, trémulos
casi perversoslos ojos devoran contornos sin tacto
las ansias plenas al borde del colapso y la delicia
amantes del holocausto fugitivos
refugiados en pasiones prohibidasacurrucados en la privacidad que alucina
deseos embebidos a la luz
de velas
sucumbiendo en viejos candelabros
siluetas bordadas en la calidez
palpitanla penumbra sobre sábanas de seda
almohadones de plumas
esos dejos
ahogan gemidos excomulgados
y el pecado concebido y su fragancia
invaden la noche como irredento misterio
y despierto
y no hay culpa
no hay culpa.
31-05-2011
