martes, 7 de junio de 2011

LA ALCOBA






LA ALCOBA


La alcoba palpita
entre cortinajes
y lienzos, y oleos, y jarrones
desbordado de orquídeas y como sombra
el reloj antiguo roba minutos preciosos al sueño
y la piel se adivina entre encajes

resbalan lentos, trémulos
casi perversos
los ojos devoran contornos sin tacto

las ansias plenas al borde del colapso y la delicia

amantes del holocausto fugitivos
refugiados en pasiones prohibidas
acurrucados en la privacidad que alucina
deseos embebidos a la luz
de velas
sucumbiendo en viejos candelabros

siluetas bordadas en la calidez
palpitan
la penumbra sobre sábanas de seda
almohadones de plumas
esos dejos
ahogan gemidos excomulgados
y el pecado concebido y su fragancia
invaden la noche como irredento misterio

y despierto

y no hay culpa

no hay culpa.


Ruth Ana López Calderón
31-05-2011