martes, 7 de junio de 2011

UNA SALIDA






UNA SALIDA



Los lentos días, las noches aún más lentas
las madrugadas interminables
vestidos de temor,
palabras filos como navajas
vuelan por todas partes

la guerra de un sólo frente
avasalla temblores plegados del velador
y cadavéricos encuentros
arrastran sus astillas por las alfombras

nada aplaca la ira de la boca

vano llanto trastocado del techo
moja las paredes,
y la ventana vierte inútiles ruegos, herejes,
y el más absoluto silencio
exaspera, ¡sí!, ¡sí!, exaspera esa boca

a pocos metros

una salida vislumbra esperanza,

o me voy, o muero.


Ruth Ana López Calderón
05-06-2011