UNA SALIDA
Los lentos días, las noches aún más lentas
las madrugadas interminablesvestidos de temor,
palabras filos como navajas
vuelan por todas partes
la guerra de un sólo frente
avasalla temblores plegados del veladory cadavéricos encuentros
arrastran sus astillas por las alfombras
nada aplaca la ira de la boca
vano llanto trastocado del techo
moja las paredes,y la ventana vierte inútiles ruegos, herejes,
y el más absoluto silencio
exaspera, ¡sí!, ¡sí!, exaspera esa boca
a pocos metros
una salida vislumbra esperanza,
o me voy, o muero.
Ruth Ana López Calderón
05-06-2011

