LUTO
Vencida la mirada, anquilosada la sed,
sumergida en la espera del no mañana
un muerto ya seco, un cadáver ausente,
no hay esqueleto a enterrar,
sumergida en la espera del no mañana
un muerto ya seco, un cadáver ausente,
no hay esqueleto a enterrar,
besos no dados, piel sin sus huellas,
y estériles pisadas, y letargos por manos.
El camino de viuda sin pisar el altar vestida
y estériles pisadas, y letargos por manos.
El camino de viuda sin pisar el altar vestida
de blanco:
sombra que ya ni sombra deja,
sombra que ya ni sombra deja,
los recuerdos martillan clavos,
hologramas de ataúd,
y el mausoleo donde el amor encripta
lamenta,
hologramas de ataúd,
y el mausoleo donde el amor encripta
lamenta,
mentiras son esas huellas,
palabras son las bonitas,
pero incrustadas dagas lastiman
pero incrustadas dagas lastiman
como rituales de penitencia.
Negros pasos sobre un césped negro
sin nombre, como cementerio sin nombre,
entorpecen invisibles cadenas como negras
Negros pasos sobre un césped negro
sin nombre, como cementerio sin nombre,
entorpecen invisibles cadenas como negras
criptas abiertas en lo negro:
De llanto un manantial mustia flores,
pisotea ofrendas
y el velo oscuro cubre el rostro negro
y el negro dolor sin tregua
flagela mis labios
y callo entonces.
Ruth Ana López Calderón
16-06-2011
16-06-2011

